Una tarde Carlitos llego de la escuela no tenia hambre pues aprovechando que mama no estaría en casa prefirió comer con uno de sus amigos, era caracterizado por ser un poco rebelde sin embargo habían cosas que si le gustaba hacer como ayudar a mama en casa, visitar a la abuela pues ella le regalaba cosas frecuentemente, la ultima ocasión le regalo un libro, libro que el no le dio mucha importancia y lo arrumbo como otras tantas cosas, aquella tarde el sol radiaba en su máximo esplendor pues era primavera, las flores brotaban de la tierra adornando cada espacio, sin olvidar el enorme sabino que se encontraba en el patio de la casa, aquella tarde no había que hacer mas aun la maestra no había dejado tarea al entrar a su cuarto vio aquel libro y lo tomo ojeándolo de extremo a extremo y pensó que porque no leer un poco acomodándose bajo aquel sabino cruzo las piernas extendió el libro sobre ellas y comenzó a ojear poco a poco avanzaba de pagina derepente en un abrir y cerrar de ojos dos conejitos comenzaron a saltar a su lado detrás de el un enorme arco iris le botaba chispas de colores de la nada el árbol convertía cada chispa en letras que llovían sobre el, el piso se había convertido ya en una fuente dulces, acercándose a al ultima pagina de aquel cuento el enorme arco iris lo cobijo desapareciéndolo de aquel lugar , finalmente cerro el libro regresando a la realidad mientras a lo lejos alguien le gritaba Carlos ya llegue , se levanto sin dar credibilidad a lo vivido lo único que pudo decir fue wooow y corrió a contarle a su mamá de aquel suceso.



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