Si prestamos atención tan sólo unos 10 minutos de nuestra vida cotidiana, mientras nos trasladamos de un lugar a otro o revisamos nuestro correo o simplemente te sientas a ver la televisión. Nos podremos percatar de la cantidad de anuncios, marcas, publicidad, negocios, etc. que nos rodea y que llega a nosotros en todas las direcciones. Esta cantidad de información se vale de todos los medios de comunicación con los que contamos, probablemente algunos ya en desuso o decadencia y muchos otros en su pleno auge. Pero lo que tienen en común, es que cada uno de ellos nos bombardean de imágenes, sonidos, movimiento, colores, formas.
Cuando se suscitó el problema social en Oaxaca en el año 2006, las paredes de la ciudad lucieron como algunas definiciones describen al cartel, literalmente “un grito en la pared”. Cientos de artistas locales y extranjeros comenzaron a producir cientos de carteles ya sea en contra o a favor, bueno más en contra que a favor, hacia el gobierno. Ese era su medio de expresión, era su manera de representar la realidad. En cuestión de minutos tenían que transmitir el mensaje, tenían que convencer a las personas de lo que decían y al mismo tiempo mostrar su repudio y rechazo. Además se incorporo y se dio impulso a nuevos estilos de representación; la gráfica que se uso fue muy popular, el manejo de diversas técnicas fueron lo que marco todo una revolución.
En ese mismo movimiento, grupos de personas tomaron posesión de algunas estaciones de radio. El más famoso era el “radio cacerola”, el cuál sirvió como medio de expresión de la sociedad que estaba en inconforme, como medio de información sobre los movimientos que se planeaban hacer, también sirvió de foro y de plataforma para nuevos compositores. Aunque creo que no muchas personas escuchan la radio, alguna parte de la sociedad sí y eso ayudó en gran parte a acrecentar sus filas.
Desafortunadamente en Oaxaca sólo tenemos dos periódicos (los más importantes), aunque pienso que ya no son tan objetivos en la información que muestran. A pesar de esta situación existe un grupo de la población que lee el periódico diariamente, es en este sector que las marcas estatales que se anuncian por este medio deberían enfocar su publicidad, saber qué tipo de mercado los puede observar y dirigir su atención a ellos. En cuanto a publicidad aún en Oaxaca nos hace falta un largo camino, aunque va en aumento siguen siendo muchas las empresas que no se han percatado de la importancia y el impacto que tiene y en consecuencia sus beneficios.
En cuanto a televisión, los programas producidos en Oaxaca son muy interesantes, más bien son un tanto culturales y sus anunciantes se han percatado de que aún sigue siendo este el medio más poderoso y persuasivo con el que contamos, probablemente todas las personas en sus hogares tienen una televisión, así que muchas personas pueden tener acceso a este tipo de publicación.
Para culminar, pensemos si los empresarios fueran concientes y supieran el grado de impacto y el alcance pudieran obtener si se apoyarán de medios como la televisión, la Web, los periódicos, la radio, etc. y lo utilizaran a su favor, creo que esto ayudaría en demasía a la economía del estado.
Barfoot, C. (2004). Principios de publicidad. El proceso creativo: agencias, campañas, medios, ideas y dirección de arte. Barcelona: Editorial Gustavo Gili, S.A. Barcelona
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